cesarfco.cd
Poeta que no puede vivir sin el portal
Somos una coincidencia...
un pedazo de desacierto;
cuarenta días en el desierto...
un sorbo de intrascendencia.
¿Quién es el humano
para sentirse merecedor de nada?
Desde que nacemos...
Somos un libro vano,
hoja mal afilada.
Creemos que merecemos
la hacienda del hermano
y la cama de la cuñada...
Olvidamos que somos arena
en el arenero...
Una respuesta, una pena,
un gozo perecedero.
Somos lo que hacemos...
no lo que decimos.
Anhelamos lo que vemos:
la vid, la raíz y los racimos.
Somos, a fin de cuentas,
artesanos de lo que fuimos.
un pedazo de desacierto;
cuarenta días en el desierto...
un sorbo de intrascendencia.
¿Quién es el humano
para sentirse merecedor de nada?
Desde que nacemos...
Somos un libro vano,
hoja mal afilada.
Creemos que merecemos
la hacienda del hermano
y la cama de la cuñada...
Olvidamos que somos arena
en el arenero...
Una respuesta, una pena,
un gozo perecedero.
Somos lo que hacemos...
no lo que decimos.
Anhelamos lo que vemos:
la vid, la raíz y los racimos.
Somos, a fin de cuentas,
artesanos de lo que fuimos.