Somos polvo que camina
buscando una certeza;
la senda que se ilumina
cuando acepta la tristeza
que el corazón origina.
Lo que tuvimos un día
fue un soplo pasajero;
mas nos queda todavía
un eco tan verdadero
que a la memoria mordía.
Nadie escapa a su condena
de tiempo ni de latido;
la muerte, va tan serena,
nos contempla sin ruido
y al alma nunca envenena
Mas vivir es la victoria
que en silencio nos asombra;
quien se acepta con su historia
derrite toda la sombra
y entra en la paz transitoria.
buscando una certeza;
la senda que se ilumina
cuando acepta la tristeza
que el corazón origina.
Lo que tuvimos un día
fue un soplo pasajero;
mas nos queda todavía
un eco tan verdadero
que a la memoria mordía.
Nadie escapa a su condena
de tiempo ni de latido;
la muerte, va tan serena,
nos contempla sin ruido
y al alma nunca envenena
Mas vivir es la victoria
que en silencio nos asombra;
quien se acepta con su historia
derrite toda la sombra
y entra en la paz transitoria.