Marah
Poeta que considera el portal su segunda casa
Como cuando despunta el alba,
y su manto tibio abraza la tierra estéril
y al calor su magma brota, y voraz álzase,
en gozoso efluvio arrastrando al polen dactilar,
para dar alivio a la mano callosa
con festones de letras vívidas: son mis versos.
Corazón hecho jirones,
que a mi mente rebulle como enjambre laborioso
en las hebras dulces, balsámicas de un jardín.
Y los coágulos gélidos en crudo silencio,
de sangre apenas, truecan ¡Oh, ángelo!
en melódicos jilgueros que vuelan
do la sabia ígnea más rebelde se funde y construye
luengas odas triunfantes: !Y a mi pecho parte!_
Amor, armonía, amaranto, paz...
!Oh, majestuosa compañía, a tus pies póstrome,
cual manantial sumiso entre la más abrupta estructura!
¿Veis, como sé rasgar tu perfume?
Presto tenlo a mis impulsos exhalar
y sea mi eco de rimas rosas sobre los matices varios...
caprichosos...¿Qué a quién voy a cantar?
A la mañana arquitecta que esculpe un [Sí],
cita de la noche enamorada,
un cielo ameno como a orear sus cuerpos dadme,
más las nieves que a la naturaleza
ardiente dio cual su alud solemne Lambert....
Lambert: Glaciar célebre en la Antártida.