Ménade
Poeta recién llegado
Cogeré los zapatos en la mano, descalza para no hacer ruido.
De madrugada, como el búho noctámbulo; de noche, como un fugitivo.
Saltando de sombra en sombra como un gato callejero
mi guía, la luna callada, buscaré entre los rascacielos.
Al viento, también insomne, le pondré un dedo en los labios
esperando en la estación cualquiera donde me lleven mis pasos.
De madrugada, como el búho noctámbulo; de noche, como un fugitivo.
Saltando de sombra en sombra como un gato callejero
mi guía, la luna callada, buscaré entre los rascacielos.
Al viento, también insomne, le pondré un dedo en los labios
esperando en la estación cualquiera donde me lleven mis pasos.