Cesar Cabello Araya
Poeta recién llegado
La tierra traga mis pasos al caminar,
la noche se apodera de mi cuerpo cansado,
los días son largos que parecen no terminar,
y el aire se detiene quedándose a mi lado.
Los sueños de ayer se desvanecen de a poco,
las ganas de gritar se ahogan en el silencio,
me siento como un hombre de estilo barroco,
que mi propia muerte en ocasiones presencio.
El mundo cae en pedazos reprimiendo los hechos,
las nubes cubren el sol ocultando su luz vital,
los demonios de mis sueños están al acecho,
borrando de la tierra cualquier imagen angelical.
Y sigo vivo, querer respirar aire es más difícil aún,
camino por las calles como zombie desesperado,
buscando aquella realidad, escapando del ataúd,
y no morir en este sueño, pues no he despertado.
la noche se apodera de mi cuerpo cansado,
los días son largos que parecen no terminar,
y el aire se detiene quedándose a mi lado.
Los sueños de ayer se desvanecen de a poco,
las ganas de gritar se ahogan en el silencio,
me siento como un hombre de estilo barroco,
que mi propia muerte en ocasiones presencio.
El mundo cae en pedazos reprimiendo los hechos,
las nubes cubren el sol ocultando su luz vital,
los demonios de mis sueños están al acecho,
borrando de la tierra cualquier imagen angelical.
Y sigo vivo, querer respirar aire es más difícil aún,
camino por las calles como zombie desesperado,
buscando aquella realidad, escapando del ataúd,
y no morir en este sueño, pues no he despertado.