Ronald Bonilla
Poeta asiduo al portal

(Cansado de conducir ya me recluyo.
Nadie en casa, sólo este viejo teclado).
Aquí no hay ventana posible
para contenerme:
si te recuerdo, cuesta perdonarte,
si te olvido, me pierdo lo mejor de la memoria,
sus largos trenes por donde viajamos
ateridos de abrazos.
Tantas veces aprendimos del beso
a nuestro antojo.
Tú me pensaste, clandestina,
con los leves olfatos de la noche.
yo te recrié con esa dura necesidad
de no perderte.
El ausente de esta historia no soy yo
que sigo fiel a los poemas
que le dicté a tu sangre
en las orejas solitarias de la noche.
Y aunque la noche siempre tenga otras aristas
conmigo sólo queda
esta dura pantalla de acertijos
que ya no comunica con tus labios.
Sólo aquí,
donde soñar es una herida.
POSDATA AZUL DE LAS MENTIRAS
2da parte de mi libro DESPUÉS DE SOÑARTE
ÚLTIMO POEMA.
Editorial de la UNED, 2008