Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
No puedo más, pronuncio diciéndome bajito, como si el tono valiese la pena. Soñar un recuerdo, en busca de un alma, y encontrar mi propia alma en soledad. Tengo todo el instante resumido en un círculo. No me duelen las ráfagas de ese bullicio que me desarbola el alma, ni la ciega terquedad del destino, sino ese chorro negro en el vientre. Espuma de sal para las heridas.
Más allá del dolor mi ser se expande hasta el circulo infinito de donde surgen nuevos sentimientos que me hacen saltar hacia delante, un paso por encima de mis más intensas lágrimas.
Te conozco bien, tienes el idioma de las alas. Significas tener una corazonada. El invisible acertijo de varias soledades rompiendo el cascarón. Eres la conversación que no se sostiene, el reducto de mi rabia y la paciencia desbordada. En tu angosta condición de ser pájaro vivimos todos. Te conozco tanto que ya no me gusta ponerle razones al recuerdo, ni me quitas el sueño que ya no tengo, ni podrás nunca competir con la imagen que me robó el alma.
Hace frío dentro de los cuentos, mejor partir con pinceladas de color hacia una ventana, mejor esperar el sueño en una bocanada contra la pared.
Quiero ascender al alivio de la serenidad a través del reto. Escuchar, aunque herido, el pajarillo de mi alma iluminar el dolor de este sentimiento.
Trazas con tu mano mi pensamiento y dibujas en el olor de tu cuarto un pequeño peldaño. Subes para elevar la visión de mi fugacidad, y te observo en el momento que cruzas la mirada con tu espejo.
Te observo, tendido sobre la hierba, voluminoso, empujado por el sol y el cielo contra tu frontera. Solo, húmedo de sentimiento, atiborrado de sonidos que flotan en el aire., Soy sol y luz, vida y silencio. Estoy lejos… y más cerca que la tierra de tus pies, y te veo alrededor, como una brisa inquieta.
Tu mano salió ciega de mi escondite, tocó lo indecible.
No estar es la distancia entre la pared y el regodeo de tu memoria, si lo sueñas todo parece. La verdadera dimensión de tu realidad está atrapada en mi porvenir.
A pesar de que de ese lado el tiempo no regresa, no tengo más remedio que seguirte, y aunque sé que cultivo un deseo, comprendo que traigo la distancia. Sin tener un nombre que me descifre, ni la contraseña de tu cuarto. Vengo del otro lado del albapara borrar la herida abierta de tus días, las primaveras rotas, los sueños desvelados.
Así, perdido entre mis brazos, con los ojos cerrados y el corazón a punto de romperse, me enseñas poco a poco una hermosa manera de querer.
Irresistiblemente me he metido en tu vida y como el que no quiere la cosa, me has dejado bailando los sentidos.
Apareciste. Creí verte en un sueño. Anunciabas la luz. Nunca he visto mariposas en la noche, excepto a ti.
Vuela libre. No te pediré nada, ni siquiera compañía, ni siquiera explicaciones. Quizá la perfección sea ese desapego. Hay en él una humildad hermosa.
Tus alas son ahora nubes que en las nubes se pierden para volver como lluvia que embarga los corazones.
No puedo más, pronuncio diciéndome bajito, como si el tono valiese la pena. Soñar un recuerdo, en busca de un alma, y encontrar mi propia alma en soledad. Tengo todo el instante resumido en un círculo. No me duelen las ráfagas de ese bullicio que me desarbola el alma, ni la ciega terquedad del destino, sino ese chorro negro en el vientre. Espuma de sal para las heridas.
Más allá del dolor mi ser se expande hasta el circulo infinito de donde surgen nuevos sentimientos que me hacen saltar hacia delante, un paso por encima de mis más intensas lágrimas.
Te conozco bien, tienes el idioma de las alas. Significas tener una corazonada. El invisible acertijo de varias soledades rompiendo el cascarón. Eres la conversación que no se sostiene, el reducto de mi rabia y la paciencia desbordada. En tu angosta condición de ser pájaro vivimos todos. Te conozco tanto que ya no me gusta ponerle razones al recuerdo, ni me quitas el sueño que ya no tengo, ni podrás nunca competir con la imagen que me robó el alma.
Hace frío dentro de los cuentos, mejor partir con pinceladas de color hacia una ventana, mejor esperar el sueño en una bocanada contra la pared.
Quiero ascender al alivio de la serenidad a través del reto. Escuchar, aunque herido, el pajarillo de mi alma iluminar el dolor de este sentimiento.
Trazas con tu mano mi pensamiento y dibujas en el olor de tu cuarto un pequeño peldaño. Subes para elevar la visión de mi fugacidad, y te observo en el momento que cruzas la mirada con tu espejo.
Te observo, tendido sobre la hierba, voluminoso, empujado por el sol y el cielo contra tu frontera. Solo, húmedo de sentimiento, atiborrado de sonidos que flotan en el aire., Soy sol y luz, vida y silencio. Estoy lejos… y más cerca que la tierra de tus pies, y te veo alrededor, como una brisa inquieta.
Tu mano salió ciega de mi escondite, tocó lo indecible.
No estar es la distancia entre la pared y el regodeo de tu memoria, si lo sueñas todo parece. La verdadera dimensión de tu realidad está atrapada en mi porvenir.
A pesar de que de ese lado el tiempo no regresa, no tengo más remedio que seguirte, y aunque sé que cultivo un deseo, comprendo que traigo la distancia. Sin tener un nombre que me descifre, ni la contraseña de tu cuarto. Vengo del otro lado del albapara borrar la herida abierta de tus días, las primaveras rotas, los sueños desvelados.
Así, perdido entre mis brazos, con los ojos cerrados y el corazón a punto de romperse, me enseñas poco a poco una hermosa manera de querer.
Irresistiblemente me he metido en tu vida y como el que no quiere la cosa, me has dejado bailando los sentidos.
Apareciste. Creí verte en un sueño. Anunciabas la luz. Nunca he visto mariposas en la noche, excepto a ti.
Vuela libre. No te pediré nada, ni siquiera compañía, ni siquiera explicaciones. Quizá la perfección sea ese desapego. Hay en él una humildad hermosa.
Tus alas son ahora nubes que en las nubes se pierden para volver como lluvia que embarga los corazones.
Ví el vídeo en Youtube pero no había visto el montaje en el portal aún.
Lo he escuchado varias veces y es extraño pero la imagen me saca del texto continuamente, es muy poderosa... justo al final, cuando llega el "Vuela libre...", me quedo atrapada en el desapego y de nuevo el color y la expresión inexpresiva del ave me cautiva sobremanera...
Sabes que físicamente tengo mucho que ver con el personaje jajajja, llevo el mismo corte de pelo!!
Te lo digo siempre y no me canso de hacerlo querido amigo, eres único en esto de los montajes, creas vida..., gracias por hacerme partícipe de tus obras.
Ya sé la razón por la que no encontraba esta prosa, sólo si voy a tu perfil puedo leerla porque de lo contrario, te buscaría en el foro " leyendo en voz alta sólo prosas"
Un placer encontrar este excelente montaje con el recitado de ambos, magnífica obra, amigo Engel, mi felicitación a los dos con mis entusiastas aplausos. Estupendo dúo de voces claras y pausadas.