Efectivamente, hacemos borrón y cuenta nueva.
Puesto que cada día trae su propio afán.
Y para el Creador del Universo, todos los siglos ocurren a la vez.
Entonces, las épocas del mundo, las edades del hombre, las vivencias de cada estrella...
Los signos zodiacales, la cábala angelical ( relativa a los cumpleaños, y a las naciones de cada planeta habitado ), los episodios imperiales, los sucesos navales, aéreos, terrenales, marítimos, fluviales, volcánicos, isleños, desérticos, montañosos, níveos, polares, cenagosos, fértiles, campechanos, metálicos, mineros, joyeros y artesanales...
Todo ello cabe dentro del puño del Creador.
Todo junto.
El Universo es una manta, que recubre al corazón.
Y ese corazón se llama " diversidad ".