Suena algo en el salón
invadiendo un raro día,
siento su armonía en mis células
como si quisiera salvarme el espíritu.
Las líneas matemáticas metamorfosean el ambiente
con suave brisa.
La conciencia por un momento puede comprender el mundo,
todo es un atardecer sencillo.
Los acordes son un hogar de montaña
donde se miran las suaves vistas.
Son teclas, son armas de aire,
son estaciones
abriendo las ventanas de la carne,
donde las palabras no llegan,
donde la energía se expande.
Última edición: