salgomanzano
Poeta veterano en el portal
¡Qué soledad me has dado, Dios, qué ausencia!
No puedo amarte, habiéndome robado.
Estoy en la obscuridad, desamparado.
Mi cerebro no cree en tu presencia
¿Amarte? Si no te veo. La herencia
que me has dado, agonía en mi costado.
¿El cauce de mi río es inundado
de tanto Amor que tiene tu demencia?
Aun no creyendo en ti, ¿soy tu criatura
robándome, dejándome cual fuente
reseca en la aridez del seco estío?
¿Qué te impide llover en mi vacío?
¿Iluminar con tu luz mi noche oscura?
(No existes, me dirá la fría mente.)
-salvador-
No puedo amarte, habiéndome robado.
Estoy en la obscuridad, desamparado.
Mi cerebro no cree en tu presencia
¿Amarte? Si no te veo. La herencia
que me has dado, agonía en mi costado.
¿El cauce de mi río es inundado
de tanto Amor que tiene tu demencia?
Aun no creyendo en ti, ¿soy tu criatura
robándome, dejándome cual fuente
reseca en la aridez del seco estío?
¿Qué te impide llover en mi vacío?
¿Iluminar con tu luz mi noche oscura?
(No existes, me dirá la fría mente.)
-salvador-