BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
De estas destrucciones simbólicas
azules vespertinos, naderías insoportables,
buscan y perforan, los labios la mañana.
De estas asombradas capas, llenas de óxido,
de herrumbre o de escombro insultante,
enardecen silencios, las noches con su piel
de ahorcado.
De estas milimétricas sombras, con su espejo
inverosímil, deteriorado, anulan fragancias
en su aposento, las ramas petrificadas sobre
los árboles.
Oh, y soñar que la bestia amanece en ti,
frugal, conspicua, fatal, mientras anochece
en tu frígida alma.
©
azules vespertinos, naderías insoportables,
buscan y perforan, los labios la mañana.
De estas asombradas capas, llenas de óxido,
de herrumbre o de escombro insultante,
enardecen silencios, las noches con su piel
de ahorcado.
De estas milimétricas sombras, con su espejo
inverosímil, deteriorado, anulan fragancias
en su aposento, las ramas petrificadas sobre
los árboles.
Oh, y soñar que la bestia amanece en ti,
frugal, conspicua, fatal, mientras anochece
en tu frígida alma.
©