Un soneto de amor me han encargado
dedicado a una dama displicente
que tiene a sus amantes, indecisos,
hartos ya de festejos y requiebros.
A ninguno hace caso convencida
que ninguno de ellos es quien busca,
y todos, como moscas a la miel,
persisten en lograr conquista vana.
A esta dama no creo que un poema
por bello y delicado que lo pinte
con sus versos lo pueda conseguir.
Pues tiene el corazón como una roca
y en su airada mirada cruel frialdad,
jamás encontrará el soñado novio.
dedicado a una dama displicente
que tiene a sus amantes, indecisos,
hartos ya de festejos y requiebros.
A ninguno hace caso convencida
que ninguno de ellos es quien busca,
y todos, como moscas a la miel,
persisten en lograr conquista vana.
A esta dama no creo que un poema
por bello y delicado que lo pinte
con sus versos lo pueda conseguir.
Pues tiene el corazón como una roca
y en su airada mirada cruel frialdad,
jamás encontrará el soñado novio.
Última edición: