¿Qué encontraré, polvo de tul, qué espero,
si mi mano dirige sinfonías
al centro de tu ser, galimatías
de los toros que mugen contra enero?
¿Qué me vas a exigir, tormento fiero:
cultas aunque falaces alegrías,
que no de otro son las penas mías
más que abismo sin fin y vientre huero?
Cierra los que a mí son cegados ojos,
faros del corazón que late mudo
bajo el alcohol que libra el inconsciente.
Cierra los ya no más delirios rojos
ante el ordenador que ya no pudo
resistir a mi verso impenitente.
(Soneto repentizado)
si mi mano dirige sinfonías
al centro de tu ser, galimatías
de los toros que mugen contra enero?
¿Qué me vas a exigir, tormento fiero:
cultas aunque falaces alegrías,
que no de otro son las penas mías
más que abismo sin fin y vientre huero?
Cierra los que a mí son cegados ojos,
faros del corazón que late mudo
bajo el alcohol que libra el inconsciente.
Cierra los ya no más delirios rojos
ante el ordenador que ya no pudo
resistir a mi verso impenitente.
(Soneto repentizado)
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