Contemplo esas regiones donde el viento
se bana, donde el mar desnudo aprieta
las gaviotas, y escurre sus fragancias
de montana, besando la distancia,
poblada de caminos y de cabras.
Respiro y vivo como el viejo pueblo
ataviado de flores en verano,
y de quejidos frios en invierno.
Mediterraneo mio, territorio
sagrado de la luna, saltamontes,
hormigas, obsesiones, miniaturas.
Con los brazos abiertos enumero
el encanto del agua y del cuchillo,
cortejeando la luz de Andalucia.
german g