DonQuevedo
Poeta recién llegado
Soneto
Vivir es un lento desmorirse,
como releer un libro ya acabado;
el mundo, que soñamos bien amado,
nos deja sólo el arte de extinguirse.
Creí que cada abrazo era salvarse,
un refugio de luz contra el vacío;
después hallé, detrás, el desvarío
de toda despedida al despertarse.
De niño vi en la flor la certidumbre,
mirar sin preguntar, pura inocencia,
creer en el sol limpio de la tarde.
Hoy sólo reconozco la costumbre
de esta callada y triste permanencia:
morir, en pasos que revelan mi eterna cobardía.
PD. (Disculpen la irregularidad)
Vivir es un lento desmorirse,
como releer un libro ya acabado;
el mundo, que soñamos bien amado,
nos deja sólo el arte de extinguirse.
Creí que cada abrazo era salvarse,
un refugio de luz contra el vacío;
después hallé, detrás, el desvarío
de toda despedida al despertarse.
De niño vi en la flor la certidumbre,
mirar sin preguntar, pura inocencia,
creer en el sol limpio de la tarde.
Hoy sólo reconozco la costumbre
de esta callada y triste permanencia:
morir, en pasos que revelan mi eterna cobardía.
PD. (Disculpen la irregularidad)