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Sonetos de Maribel

Orfelunio

Poeta veterano en el portal


Sonetos de Maribel

Desperté una mañana
de nombre perdido,
y al pasar la luz me miraba,
cuando miraba su brillo.

Quise hablar.
Y todo plagio,
era un Lope, y un Cervantes,
era un Shakespeare,
era un Pedro, un don Ramiro,
también un Pablo,
algún Borges, otro Francisco,
otro Antonio, y un Gustavo;
y con la savia de algún Rosario
se oyó al Jop de abecedario,
diciendo Julia: “quietos parados
taxonomía es del Legendario”

Habló Cervantes de corolario,
y dijo, que si hace falta reduciré,
ese Quijote, si es menester,
a simple escrito del monigote
si algún renuncio circuncidé.

Qué sueltos van de medicinas
los doctos vuelos de la ley,
que yo Cervantes, de las meninas
soy el Velázquez de todo rey.

Y si algún Goya es la tremolina
terror me deja en la maja fe,
que desnudada de mesalina
por un romano desnuda fue.

Nos calentamos en la cantina,
el tiempo era de lluvia cruel,
y en aquel fuego de comidilla,
se tradujeron sobre el mantel,
manjares aptos de carrerilla
en los sonetos de Maribel.

Maribel era una dama
que tenía el don de hablar,
sobre el salto de la cama
que aquel santo quiso dar.

Maribel de bellos rizos,
de tus labios al besar,
se desprenden los hechizos
que a los clérigos les das.

Qué tendrá la Maribella...
Maravilla ha de tener,
cuando canta a capela
y todo dios es empiné.

Dijo Lope: “qué mentira,
la de un dios del entremés,
si entremeses son los días
con los años de vejez”

Don Ramiro de reojo
quiso a bien santificar,
lo que esos dos por mejor ojo
en el centro ha de pasar.

Y dejó volar la ida
en el aroma del café,
dándose por recibida
la noticia del suflé.

Vino Jop, y dijo: “poso,
el legado debe ser,
un ejemplo de vendimia
si la viña es capitel”

Allí quedé esperando añoso
que llenaran la copa para beber;
si no hubo brindis,
fue que lo engañoso,
mandilandinga haraganoso
se lo bebió y no hubo quien,
por un julio tan caluroso
no se mojara en el río aquel;
unas aguas la mar de bravas
cuando sonríe la Maribel...
Que nuestros versos resucitaban
al sonetillo de su oropel.
 

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