Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cuando me llamas en tu mente
suelo responderte con mi extrañarte.
Y, si me escribes canciones y versos alados
te respondo con mis ojos embelesados
para conocer tu alma.
Cuando me buscas en tus preguntas,
en los latidos del corazón,
puedo oírte, a pesar de mi sordera.
Te puedo amar al leerte,
puedo quererte mientras hablas a mi alma.
Cuando pronuncias mi nombre,
y lo pronuncias de manera suave y delicada,
así como se dicen las palabras inolvidables
que se quedan labradas permanentemente
en la vida,
yo te puedo vivir con mis ojos cerrados
dejando salir una sonrisa
de ilusión.
suelo responderte con mi extrañarte.
Y, si me escribes canciones y versos alados
te respondo con mis ojos embelesados
para conocer tu alma.
Cuando me buscas en tus preguntas,
en los latidos del corazón,
puedo oírte, a pesar de mi sordera.
Te puedo amar al leerte,
puedo quererte mientras hablas a mi alma.
Cuando pronuncias mi nombre,
y lo pronuncias de manera suave y delicada,
así como se dicen las palabras inolvidables
que se quedan labradas permanentemente
en la vida,
yo te puedo vivir con mis ojos cerrados
dejando salir una sonrisa
de ilusión.