Nommo
Poeta veterano en el portal
No estoy pervertido.
Soy presuntamente inocente.
¿ Por qué me despiden ? Me echan de la empresa.
Estoy revestido de ropajes decentes. Porque he sufrido, realmente.
Lo prometido es deuda: Defenderé mi feudo. Mis tierras. Mi castillo de naipes.
Mi castillo de copas de cristal.
Mi misterio...
Y no es un valioso tesoro.
Sino el turbante de un moro. Con una esmeralda en la frente.
Uno más, en un Mar hecho de gente.
Qué asco...
Insultos masco.
Y la decadencia me roba la sonrisa que mostraban mis labios.
Esta existencia es obrera y proletaria. Escapa lo aristocrático que hubo en mis venas.
Mis alegrías rozan las penas antiguas y formidables.
El tigre dientes de sable...
El bisonte, el mamut...
Los neanderthales, en Europa.
¡ Oh ! Es como querer comer Spaghetti, y que te ofrezcan sopa.
Algo es algo. Por Navidad, entra muy bien, el caldo de pollo con zanahorias y papas.
Soy presuntamente inocente.
¿ Por qué me despiden ? Me echan de la empresa.
Estoy revestido de ropajes decentes. Porque he sufrido, realmente.
Lo prometido es deuda: Defenderé mi feudo. Mis tierras. Mi castillo de naipes.
Mi castillo de copas de cristal.
Mi misterio...
Y no es un valioso tesoro.
Sino el turbante de un moro. Con una esmeralda en la frente.
Uno más, en un Mar hecho de gente.
Qué asco...
Insultos masco.
Y la decadencia me roba la sonrisa que mostraban mis labios.
Esta existencia es obrera y proletaria. Escapa lo aristocrático que hubo en mis venas.
Mis alegrías rozan las penas antiguas y formidables.
El tigre dientes de sable...
El bisonte, el mamut...
Los neanderthales, en Europa.
¡ Oh ! Es como querer comer Spaghetti, y que te ofrezcan sopa.
Algo es algo. Por Navidad, entra muy bien, el caldo de pollo con zanahorias y papas.