yomboki
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ella se fugo por todos los caminos,
sostuvo un vidrio de color en la mirada
y se puso en el cuerpo todos los pretextos
como una cerradura,
como un arma..
dejo de serle fiel a los recuerdos,
dio tres pasos a la izquierda de mi sombra
y se alejo como se alejan los ladrones primerizos:
de espalda a la pared,
huraña
y sorda
tuvo a bien informarme su deceso,
hizo un requiem para mi con cuatro notas
y comenzó a borrarme con su ausencia
lo que tantas veces dibujó con su llegada
se fue temblorosa de futuros
por un camino impredecible como el peso de una lagrima,
se fue caminando en círculos para hacer menos duro
el flagelo de sus pasos
y cavo trinchera para que mis pasos no pudieran alcanzarla
suele venir cuando las tardes entretejen telarañas,
se sienta a un lado para indagar sobre mi hombro...
la miro de frente, enciendo un beso,
acaricio con mis versos los pecados de sus ojos
y después la veo irse
como una mota de polvo en la ventana
sostuvo un vidrio de color en la mirada
y se puso en el cuerpo todos los pretextos
como una cerradura,
como un arma..
dejo de serle fiel a los recuerdos,
dio tres pasos a la izquierda de mi sombra
y se alejo como se alejan los ladrones primerizos:
de espalda a la pared,
huraña
y sorda
tuvo a bien informarme su deceso,
hizo un requiem para mi con cuatro notas
y comenzó a borrarme con su ausencia
lo que tantas veces dibujó con su llegada
se fue temblorosa de futuros
por un camino impredecible como el peso de una lagrima,
se fue caminando en círculos para hacer menos duro
el flagelo de sus pasos
y cavo trinchera para que mis pasos no pudieran alcanzarla
suele venir cuando las tardes entretejen telarañas,
se sienta a un lado para indagar sobre mi hombro...
la miro de frente, enciendo un beso,
acaricio con mis versos los pecados de sus ojos
y después la veo irse
como una mota de polvo en la ventana