Alecctriplem
Poeta que considera el portal su segunda casa
El cielo me abandona en tus labios
tus labios húmedos, de carmesí resbaloso
en el tierno celo de tus manos
en tu rostro rebosante de poros tersos.
La colmada juventud sisa de mi boca audacia
tibia pericia en la espiga de los cuerpos
desposados con ardores desvíos.
El eco infinito nublado de caricias
desnuda la veneración a tu vientre
dilata la lozanía,
despluma los corazones parlantes
y encarnó mi cuerpo en el tuyo
de apetito romántico
de unión
hecho sortilegio.
tus labios húmedos, de carmesí resbaloso
en el tierno celo de tus manos
en tu rostro rebosante de poros tersos.
La colmada juventud sisa de mi boca audacia
tibia pericia en la espiga de los cuerpos
desposados con ardores desvíos.
El eco infinito nublado de caricias
desnuda la veneración a tu vientre
dilata la lozanía,
despluma los corazones parlantes
y encarnó mi cuerpo en el tuyo
de apetito romántico
de unión
hecho sortilegio.