tyngui
Poeta que considera el portal su segunda casa
Muerde el agua, se transforma mi sed, cambia el fin, no encuentro las puertas del costado.
Siempre es igual, la carga es letal.
Cuantas veces pude ver hacia atrás y desdibujar una búsqueda… claro, sin pensarlo.
Quien puede negar la pasión del día a día.
Quien sabe donde podría drenar tanta locura.
Alcanzándome en la oscuridad de mis espacios.
Soy capaz de estimular el viaje.
La mirada de la simulación nunca se supera, estará aquí inerte en mis pupilas.
Aunque sufra el golpe, sabré amortiguar el encanto de la muerte y la simpleza de la vida.
Debo aceptarlo, jamás saldrá nada bien.
El mundo esta creado para esto.
Deberé disfrutar la porción de los buenos momentos y otorgarle gracia a la memoria que me dejará recordar la sonrisa del alma.
Lejos estará la medida del encanto y la mentira de una prisa esteparia, comedida.
Siempre fue lo que gratificó esta muestra de sensibilidades.
Juntando figuras y matices, estoy aquí y ahora, junto a mí, está mi subconsciente, apuntando el dolor abstracto, ese mismo que siempre estuvo cerca y, que nunca lo supe advertir.
Es como un viejo amigo, al que le encanta recordar tus viejos errores.
Entonces que es la vida, sino una línea simple que forma figuras constantemente dentro de la mente, con la consigna súbita, de alimentar posibles alternativas en la imaginación.
De eso se trata, de buscar nuestra forma en nosotros mismos, nuestros talentos, nuestro camino, nuestra medida, todo esta ahí adentro, en nuestras mentes, solo hay que dejarse llevar por la intuición que nos indica la opción que nunca tomamos en cuenta.
Siempre es igual, la carga es letal.
Cuantas veces pude ver hacia atrás y desdibujar una búsqueda… claro, sin pensarlo.
Quien puede negar la pasión del día a día.
Quien sabe donde podría drenar tanta locura.
Alcanzándome en la oscuridad de mis espacios.
Soy capaz de estimular el viaje.
La mirada de la simulación nunca se supera, estará aquí inerte en mis pupilas.
Aunque sufra el golpe, sabré amortiguar el encanto de la muerte y la simpleza de la vida.
Debo aceptarlo, jamás saldrá nada bien.
El mundo esta creado para esto.
Deberé disfrutar la porción de los buenos momentos y otorgarle gracia a la memoria que me dejará recordar la sonrisa del alma.
Lejos estará la medida del encanto y la mentira de una prisa esteparia, comedida.
Siempre fue lo que gratificó esta muestra de sensibilidades.
Juntando figuras y matices, estoy aquí y ahora, junto a mí, está mi subconsciente, apuntando el dolor abstracto, ese mismo que siempre estuvo cerca y, que nunca lo supe advertir.
Es como un viejo amigo, al que le encanta recordar tus viejos errores.
Entonces que es la vida, sino una línea simple que forma figuras constantemente dentro de la mente, con la consigna súbita, de alimentar posibles alternativas en la imaginación.
De eso se trata, de buscar nuestra forma en nosotros mismos, nuestros talentos, nuestro camino, nuestra medida, todo esta ahí adentro, en nuestras mentes, solo hay que dejarse llevar por la intuición que nos indica la opción que nunca tomamos en cuenta.