Hortencia
Poeta que considera el portal su segunda casa
Soy cardo de mi cerro
Me diluyo como simiente,
en el aire de mi cielo.
Cuando me vuelva barro
descasaré en mi suelo bueno.
Serás barro en tu interior extranjero
mi surco se volverá, sereno.
Florecer o morir
nunca partir como forastero.
Si me quedo, estaré en mi chenque,
falda de mi cerro monumento
del indio, a nadie le pagó cheque,
era propio su terreno.
Libre su silbo en el viento,
abrazando extensiones;
como aquel misterio.
Que en la noche consuela;
en el día vuela.
¡Abrazando corazones!
(chenque :significa cementerio del indio)