Aún siendo tan diminuto
es mi vida muy preciosa,
soy una joya valiosa
y por nadie me permuto.
Yo soy el rey absoluto
en el reino de las flores,
me regalan sus colores
y el exquisito elixir
que me permite vivir
confiado en sus amores.
Envidia la mariposa
mi color, mi vuelo ágil,
mi cuerpo parece frágil
mas su fuerza es asombrosa.
Mi vuelo nunca reposa
en la flor por no dañarla,
me basta solo besarla
para beber su ambrosía
y mi voz, con alegría,
le canta para agradarla.