Qué más quisieras.
Los deseos no tienen por qué cumplirse.
Además, muchos acaban en el Infierno, precisamente porque se dan demasiada importancia.
Así, asumiendo el rol o papel teatral del Uno, Adolf Hitler se tomó la Justicia, por su mano.
Cuando en Realidad, la Justicia está en los pies.
¡ Dos ! Pie izquierdo y pie derecho.
Agradarte a ti mismo, tú; y luego, a los demás.
Respetarte tú; y luego, a los demás.
Tolerarte tú; y luego, a los demás.
Amarte tú; y luego, a los demás.
Y así, gozarás el camino. Un camino evolutivo, en pos de la lógica y la perfección.
Pero la perfección no es estática, sino dinámica.
E implica movimiento y avance.
Porque si dices: " Soy el Uno. " Admites que no necesitas comer, ni dormir, ni viajar, ni tampoco vestirte, o besar a una mujer, o...
¡ Ya lo tienes todo !
/@\ Pues yo pienso que antes se pilla a un mentiroso, que a un cojo. /@\
Lo bueno no es gratis.
Entonces, asume tu gran responsabilidad, como hijo de Dios.
Y no pienses que Jesús de Nazareth te lleva gran ventaja.
Solamente, caminó.
Pie izquierdo, pie derecho.