Encontré mi espacio en la oscuridad
un lugar al que llamo hogar
ahora tengo miedo de perderlo
como te he estado perdiendo
como perdí mi razón
en este gélido infierno;
bebe una copa de locura
desata la tormenta sobre los demás
agárrate de mis manos y ve como se marchitan
desde lejos nos observan
llenos de temor;
deja a un lado tus recuerdos
llena de vacío estos pensamientos
no vale la pena llorar lo que hicimos
ni esperar que amanezca para renovar esperanzas,
es tarde para redimirnos
la paz es sólo una ilusión
de los que nacen cautivos.
Reducido a lágrimas
tu corazón ya sabe que es mío
el sol cubre el horizonte
se despierta para sangrar otro día
pálido y frágil
a punto de caer sobre nosotros
traicionado, abandonado, rechazado por la misma vida
su reflejo es una mancha en el cielo
arráncalo todo, tiene que herirnos antes que termine
no hay forma de compartirte lo que siento,
sigue adelante,
déjame derrumbarme
ocúltame bajo el frío
y asegúrate de que nadie se entere que viniste
ni por qué lo hiciste.
Descansa ahora,
mañana puedes hacer que todo esté bien
quédate adentro, sé libre,
no salgas al laberinto
no hay lugar donde empezar
todo está contaminado con el odio
mis palabras, mis instintos,
mi verdad;
dirígete hacia lo desconocido
tráeme de vuelta
despiértame antes de que muera
acércate, mientras miro las estrellas
dejarme ciego;
escapemos del olvido
escóndeme por favor
no puedo mirar atrás
los carceleros me persiguen
sé que me espera algo aún peor
quiero saber dónde vamos,
estoy encerrado en tu universo
y es tan pequeño que logro escuchar
como las sombras consumen
mi silencio.
Mi alma aún espera tu llanto,
ven y hazme compañía
deja que cierre tus ojos esta vez
escucha el eco de mi voz
soy real, no soy un sueño
soy la soga alrededor de tu cuello
mientras intentas gritar;
no te escondas más
la muerte no es tan cruel como pensabas
aquí no hay nada para ti
sólo quedan las migajas
ríndete ahora
o encuentra una manera de escapar
pensaste que yo estaba equivocado
que el final no llegaría para ti
y ahora en dónde están los que decían que te amaban
son rostros vacíos que te usaron
olvídate de ellos, no le debes nada
no hay necesidad de sentir más dolor,
ni sentirse traicionada.
un lugar al que llamo hogar
ahora tengo miedo de perderlo
como te he estado perdiendo
como perdí mi razón
en este gélido infierno;
bebe una copa de locura
desata la tormenta sobre los demás
agárrate de mis manos y ve como se marchitan
desde lejos nos observan
llenos de temor;
deja a un lado tus recuerdos
llena de vacío estos pensamientos
no vale la pena llorar lo que hicimos
ni esperar que amanezca para renovar esperanzas,
es tarde para redimirnos
la paz es sólo una ilusión
de los que nacen cautivos.
Reducido a lágrimas
tu corazón ya sabe que es mío
el sol cubre el horizonte
se despierta para sangrar otro día
pálido y frágil
a punto de caer sobre nosotros
traicionado, abandonado, rechazado por la misma vida
su reflejo es una mancha en el cielo
arráncalo todo, tiene que herirnos antes que termine
no hay forma de compartirte lo que siento,
sigue adelante,
déjame derrumbarme
ocúltame bajo el frío
y asegúrate de que nadie se entere que viniste
ni por qué lo hiciste.
Descansa ahora,
mañana puedes hacer que todo esté bien
quédate adentro, sé libre,
no salgas al laberinto
no hay lugar donde empezar
todo está contaminado con el odio
mis palabras, mis instintos,
mi verdad;
dirígete hacia lo desconocido
tráeme de vuelta
despiértame antes de que muera
acércate, mientras miro las estrellas
dejarme ciego;
escapemos del olvido
escóndeme por favor
no puedo mirar atrás
los carceleros me persiguen
sé que me espera algo aún peor
quiero saber dónde vamos,
estoy encerrado en tu universo
y es tan pequeño que logro escuchar
como las sombras consumen
mi silencio.
Mi alma aún espera tu llanto,
ven y hazme compañía
deja que cierre tus ojos esta vez
escucha el eco de mi voz
soy real, no soy un sueño
soy la soga alrededor de tu cuello
mientras intentas gritar;
no te escondas más
la muerte no es tan cruel como pensabas
aquí no hay nada para ti
sólo quedan las migajas
ríndete ahora
o encuentra una manera de escapar
pensaste que yo estaba equivocado
que el final no llegaría para ti
y ahora en dónde están los que decían que te amaban
son rostros vacíos que te usaron
olvídate de ellos, no le debes nada
no hay necesidad de sentir más dolor,
ni sentirse traicionada.