Me dicen, acertadamente,
que ya parezco un animal.
Como si leyeran la mente
en un engendro de mi mal.
Mi pacto con los Nazareos
queda manifiesto, en relieve.
Pues la fuerza de cananeos
me quema como blanca nieve.
Me alimento de algún tropiezo
de temores necios y errantes
de aquellos que por su comienzo
traicionaron a sus amantes.
Succiono tu vida y misterio
sin detenerme en tus reclamos.
Pues nada me parece serio
cuando por el amor volamos.
que ya parezco un animal.
Como si leyeran la mente
en un engendro de mi mal.
Mi pacto con los Nazareos
queda manifiesto, en relieve.
Pues la fuerza de cananeos
me quema como blanca nieve.
Me alimento de algún tropiezo
de temores necios y errantes
de aquellos que por su comienzo
traicionaron a sus amantes.
Succiono tu vida y misterio
sin detenerme en tus reclamos.
Pues nada me parece serio
cuando por el amor volamos.