ropittella
Poeta veterana en el Portal
Se fue de ti,
ni lo pensó.
No quiso inaugurarte el duelo.
Se fue y te dejó amando
cada sendero
que sus manos enredaron en tu cuerpo.
Se fue de viaje, se marchó.
tan liviano de equipaje.
Y te dejó.
No dijo adiós y ya no vuelve,
apagó la luz del cuarto
bebió de ti tu mejor vino,
vistió su mejor traje
se puso su sombrero y se marchö.
Caminó de espaldas por un rato
mirándote, hasta que se perdió entre tanta gente.
Cerró sus ojos y los tuyos
se cerraron para siempre,
olvidados de mirarse en los espejos,
no hay reflejos en la fría muerte,
ni alguna opaca charca para verlos.
Ni hay lápidas de amores imposibles
donde dejar inertes los doloridos besos.
ni lo pensó.
No quiso inaugurarte el duelo.
Se fue y te dejó amando
cada sendero
que sus manos enredaron en tu cuerpo.
Se fue de viaje, se marchó.
tan liviano de equipaje.
Y te dejó.
No dijo adiós y ya no vuelve,
apagó la luz del cuarto
bebió de ti tu mejor vino,
vistió su mejor traje
se puso su sombrero y se marchö.
Caminó de espaldas por un rato
mirándote, hasta que se perdió entre tanta gente.
Cerró sus ojos y los tuyos
se cerraron para siempre,
olvidados de mirarse en los espejos,
no hay reflejos en la fría muerte,
ni alguna opaca charca para verlos.
Ni hay lápidas de amores imposibles
donde dejar inertes los doloridos besos.
Última edición: