Dan_Z
Poeta recién llegado
En la soledad, por donde el viento agita sus alas,
donde la luna cabalga, intensa y dorada,
existió una dama. mi hermosa acompañante,
el silencio su nombre recitaba, Tristeza se llamaba.
Su dulce alma aromatizaba las letras,
su silencio y compañía, se asemejaban a tu ausencia,
miraba la lluvia y bailaba desnuda,
y bajo esa lluvia, revelaba su ciencia.
Convirgió con tus besos, eclipsados y olvidados,
e hizo de la noche eterna centinela,
caminó entre las olas de aquel mar rosado,
lo tiñió de negro, para el cielo enamorado.
Tus ojos revelaban lo que ella no sabía,
mezclábanse en horizonte, oscuros y profundo,
profundos, muy profundos, solo ellos existían,
sobre tus mejillas, un oasis, la tristeza sumergida.
Del recuerdo estival de esa noche de noviembre ,
las estrellas se escondían, en lágrimas nocturnas,
donde el oscuro Universo extrañaba tu existencia,
donde en estentóreo eco se escuchaba la tristeza,
ese era su nombre, mi corazón es ahora su adreza.
donde la luna cabalga, intensa y dorada,
existió una dama. mi hermosa acompañante,
el silencio su nombre recitaba, Tristeza se llamaba.
Su dulce alma aromatizaba las letras,
su silencio y compañía, se asemejaban a tu ausencia,
miraba la lluvia y bailaba desnuda,
y bajo esa lluvia, revelaba su ciencia.
Convirgió con tus besos, eclipsados y olvidados,
e hizo de la noche eterna centinela,
caminó entre las olas de aquel mar rosado,
lo tiñió de negro, para el cielo enamorado.
Tus ojos revelaban lo que ella no sabía,
mezclábanse en horizonte, oscuros y profundo,
profundos, muy profundos, solo ellos existían,
sobre tus mejillas, un oasis, la tristeza sumergida.
Del recuerdo estival de esa noche de noviembre ,
las estrellas se escondían, en lágrimas nocturnas,
donde el oscuro Universo extrañaba tu existencia,
donde en estentóreo eco se escuchaba la tristeza,
ese era su nombre, mi corazón es ahora su adreza.
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