PALMARCHICO
Poeta fiel al portal
Su última canción
Dos lágrimas, se colgaron, de las cuerdas de mi guitarra,
en el momento que entonaba su última canción,
canción que nunca nunca, a sus oídos llegará,
porque lejos se ha marchado, dejándome en soledad.
En esas notas, se hizo presente, la nostalgia y melancolía,
mi voz se entrecortaba, por el sentir que la invadía.
En la mesa una botella, acompañada de un vaso,
para disipar las penas, me recetaron un trago.
Y las horas se esfumaron, el sol se despertó,
el eco de esos cantares; en mis adentros se arrulló,
mientras tanto, aquí en el pecho, se hacía trizas el corazón.
Ella nunca sabrá, qué su ausencia causó,
testigos de ese sufrir, esta guitarra y Yo.
Adolorida se queda, de pie a cabeza mi anatomía,
al marcharse se llevó; consigo el alma mía.
Y las horas se esfumaron, el sol se despertó,
el eco de estos cantares; en mis adentros se arrulló,
mientras tanto aquí en el pecho, se hacía trizas el corazón.
José Estrada