BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Pinares antiguos, pinares frondosos,
en cuyos vértices de luz, altas cúpulas,
quedó quieto mi reflejo horizontal.
Pinares verticales, hundidos en la tierra
por raíces y vientos, en cuyo crujido
quedó mi adolescencia partida, tronchada.
Cuánto tiempo he deseado regresar con gloria
a vuestros senderos y caminos.
Cargado de un orgullo inexorable, como Ulises
regresando intacto, a los brazos de su Penélope.
No me faltaron rimas, tampoco amores, mas
en silencio vuelvo hoy mi mirada hacia vosotros.
Y silenciosos, me la devolvéis, sin esperanza.
©
en cuyos vértices de luz, altas cúpulas,
quedó quieto mi reflejo horizontal.
Pinares verticales, hundidos en la tierra
por raíces y vientos, en cuyo crujido
quedó mi adolescencia partida, tronchada.
Cuánto tiempo he deseado regresar con gloria
a vuestros senderos y caminos.
Cargado de un orgullo inexorable, como Ulises
regresando intacto, a los brazos de su Penélope.
No me faltaron rimas, tampoco amores, mas
en silencio vuelvo hoy mi mirada hacia vosotros.
Y silenciosos, me la devolvéis, sin esperanza.
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