Sublimes, delicadas
tres flores silvestres,
violáceas.
Brotan resilentes
entre piedras enraizadas,
vibran y dan brillo
en un costado del camino.
Entre todo el cemento
que el hombre ha construído.
Tres flores silvestres,
violáceas.
Hacen de unos bellos ojos
una luz de esperanza,
y en la plenitud de la brisa
que apacible las mece,
tres flores silvestres,
reviven en sus ojos, un amor
que estremece.
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