Sucede que me canso de ser minoría absoluta.
Sucede que no encajo en esta habitación de piedra
con sus cuatro paredes
como cárcel impenetrable.
Sucede que me canso
de las distancias interminables
para llegar a los antros
donde alejarme de la vida.
Sucede que me canso de la inolora nada interna.
Prefiero el olor de la gasolina o las vísceras
de olores fuertes, sabores vivos,
colores puros y pensamientos únicos.
Me cansa las cabezas de piedra,
vacuas,inoportunas,
esas fotogénicas e inamovibles
al pasar por sus ojos como desiertos
dirigiéndose hacia el exterminio.
Sucede que me canso de los dioses y de los círios,
del sexo fácil ,de la cirujía escaparate de los centros .
De las palabras sin corazón,de los corazones con maquillaje.
De los mismos peces de la pecera de mi pasillo
en la corriente infinita hacia ninguna parte.
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