Javier B
Poeta fiel al portal
Ella aprendió francés más de la cuenta
cuando se fue a Paris, por el colegio
y si el beso francés fue sacrilegio,
lo que pasó después, ya fue una afrenta.
Bajo la Torre Eiffel los vieron juntos
y la luna me dijo “son tan tiernos,
¿no quieres que te preste yo mis cuernos
mientras éstos terminan sus asuntos?”
No quiero yo pecar por mi arrogancia
pero tengo en tiktok mil seguidores,
me hablan de unos sórdidos amores
que son la comidilla al sur de Francia.
No quise contagiarme de la duda
que se esparció en las redes cibernéticas
acerca de escapadas hipotéticas
entre un tipo francés y mi chancluda.
Ya entrado en la intuición de los infieles,
me dio por revisar su permanencia
más por algún error, su residencia
se hallaba en una zona de burdeles.
Cuando volvió del viaje la mujer
Se fue poniendo peor mi panorama
me dijo “vamos juntos a la cama
pues traigo muchas ganas hoy, Jean Pierre”
Mas todo se fue al caño cuando supe
que mi inocente esposa, que es abstemia
le dijo a todo mundo en la academia
que ahora si le gusta mucho el chupe.
Con estos concluyentes testimonios
hicimos un examen de conciencia,
ella admitió carnal concupiscencia
pero le echó la culpa a sus demonios.
“No sufras más y guarda tu querella
pues ya dejé este affaire por concluido,
tú eres todavía mi marido
y yo seré por siempre tu doncella.
Ya no seré jamás su fleur de lys
y nunca volveré de nuevo a Francia
al fin que estoy fichada de flagrancia
por actos inmorales en París”
Y yo, que solo soy un maniquí,
sin plena voluntad cuando me mira,
guardé mi suspicacia en su mentira,
y dije, “dame un beso, mon cherie”.
cuando se fue a Paris, por el colegio
y si el beso francés fue sacrilegio,
lo que pasó después, ya fue una afrenta.
Bajo la Torre Eiffel los vieron juntos
y la luna me dijo “son tan tiernos,
¿no quieres que te preste yo mis cuernos
mientras éstos terminan sus asuntos?”
No quiero yo pecar por mi arrogancia
pero tengo en tiktok mil seguidores,
me hablan de unos sórdidos amores
que son la comidilla al sur de Francia.
No quise contagiarme de la duda
que se esparció en las redes cibernéticas
acerca de escapadas hipotéticas
entre un tipo francés y mi chancluda.
Ya entrado en la intuición de los infieles,
me dio por revisar su permanencia
más por algún error, su residencia
se hallaba en una zona de burdeles.
Cuando volvió del viaje la mujer
Se fue poniendo peor mi panorama
me dijo “vamos juntos a la cama
pues traigo muchas ganas hoy, Jean Pierre”
Mas todo se fue al caño cuando supe
que mi inocente esposa, que es abstemia
le dijo a todo mundo en la academia
que ahora si le gusta mucho el chupe.
Con estos concluyentes testimonios
hicimos un examen de conciencia,
ella admitió carnal concupiscencia
pero le echó la culpa a sus demonios.
“No sufras más y guarda tu querella
pues ya dejé este affaire por concluido,
tú eres todavía mi marido
y yo seré por siempre tu doncella.
Ya no seré jamás su fleur de lys
y nunca volveré de nuevo a Francia
al fin que estoy fichada de flagrancia
por actos inmorales en París”
Y yo, que solo soy un maniquí,
sin plena voluntad cuando me mira,
guardé mi suspicacia en su mentira,
y dije, “dame un beso, mon cherie”.