Silvito Benedetti
Poeta recién llegado
Soñé, soñé como nunca,
con un plomo y un martillo
en una dura almohada etrusca,
que sus plumas confundí
con astillas de heridas parduzcas.
Soñé, pesado y liviano,
nací y morí la misma noche,
corrí y me cansé,
me escondí y no escapé,
fui alcanzado por el derroche.
Soñé, pensé que soñaba,
pero en realidad la mañana
me sorprendió despierto.
Huraño mi ser se encontró acompañado
de un corazón que latía
con combustible endulzado.
Silvito
Benedetti
con un plomo y un martillo
en una dura almohada etrusca,
que sus plumas confundí
con astillas de heridas parduzcas.
Soñé, pesado y liviano,
nací y morí la misma noche,
corrí y me cansé,
me escondí y no escapé,
fui alcanzado por el derroche.
Soñé, pensé que soñaba,
pero en realidad la mañana
me sorprendió despierto.
Huraño mi ser se encontró acompañado
de un corazón que latía
con combustible endulzado.
Silvito
Benedetti