Ulpiano
Obrero de la Poesía
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Reina: De vuestro feudo soy natío.
Ostentan mis estirpes ancestrales
los trofeos que en lides provenzales
superaron talento y señorío.
De vuestra serenísima realeza
incógnito devoto soy; trovero,
paladín esforzado y caballero
que os admira en verdad y con terneza.
Trovador trashumante de leyenda:
Amo el romance y el azul celaje,
la lealtad, la prez y el romeraje,
el torneo y la lírica contienda.
Tengo en tesoro finas pedrerías
en el ámbito azul, claros diamantes;
todo un millón de gemas rutilantes
en mi cofre de ébano: la umbría.
Mi intrépido alazán, mi aguda lanza,
mi presto brazo, mi templado acero.
En la lid a luchar soy el primero:
¡Por mi Patria y mi Dama, esta pujanza!
Sabed que vuestro nombre será amado,
os aseguro que el poder es vía
al honor, si la urna está vacía
por pródigo socorro al desgraciado.
Sé que vuestro albo manto, pulcro armiño,
la humilde desnudez dejó cubierta,
vuestra mano versátil entreabierta
cuando la faz acarició del niño.
Por vos pulsó melódica su lira
el aeda en romántico homenaje...
- Ave emigrante seguirá su viaje,
os besa vuestra mano y se retira -
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Sueño Medieval
— Cuartetos endecasílabos—
— Cuartetos endecasílabos—
Reina: De vuestro feudo soy natío.
Ostentan mis estirpes ancestrales
los trofeos que en lides provenzales
superaron talento y señorío.
De vuestra serenísima realeza
incógnito devoto soy; trovero,
paladín esforzado y caballero
que os admira en verdad y con terneza.
Trovador trashumante de leyenda:
Amo el romance y el azul celaje,
la lealtad, la prez y el romeraje,
el torneo y la lírica contienda.
Tengo en tesoro finas pedrerías
en el ámbito azul, claros diamantes;
todo un millón de gemas rutilantes
en mi cofre de ébano: la umbría.
Mi intrépido alazán, mi aguda lanza,
mi presto brazo, mi templado acero.
En la lid a luchar soy el primero:
¡Por mi Patria y mi Dama, esta pujanza!
Sabed que vuestro nombre será amado,
os aseguro que el poder es vía
al honor, si la urna está vacía
por pródigo socorro al desgraciado.
Sé que vuestro albo manto, pulcro armiño,
la humilde desnudez dejó cubierta,
vuestra mano versátil entreabierta
cuando la faz acarició del niño.
Por vos pulsó melódica su lira
el aeda en romántico homenaje...
- Ave emigrante seguirá su viaje,
os besa vuestra mano y se retira -
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