La mar en calma
abraza el dulce lecho,
una suave brisa
despeina los cabellos,
envuelve a dos cuerpos,
sentados en la orilla,
emanando su cariño,
su amor es infinito,
no hay nombre inventado
que defina el sentimiento,
que está resultando observado
por varias damas esbeltas,
que susurran sus secretos,
envidiosas observan la escena
y de su envidia nace el silencio.
Abrazados
Una noche mágica, nunca acabará,
testigo de la intimidad,
solos él y ella
el paisaje se mantiene real,
yo lo imaginaré más tiempo
ojos desde el cielo vigilan
esa eterna paz,
el silencio absoluto aquí ha sido creado
y a Saturno está haciendo naufragar.
Pequeños ante el espacio,
eso les hace ser grandes
son reyes de su isla,
nadie más existe
Mientras ellos con miradas
sonríen y se desvisten,
corazones desbocados,
son almas que vuelan,
si sus mentes imaginan
ésta será otra noche en vela
Tanta maravilla ¿existe?
Las esbeltas damas ya no pueden callar,
las brillantes miradas
furtivas vigilan,
y Saturno ya hundido se niega a iluminar.
Los amados aprenden que nada es real,
pero en esas mentes que humanas se muestran,
siempre habrá un hueco para con noches bellas soñar

abraza el dulce lecho,
una suave brisa
despeina los cabellos,
envuelve a dos cuerpos,
sentados en la orilla,
emanando su cariño,
su amor es infinito,
no hay nombre inventado
que defina el sentimiento,
que está resultando observado
por varias damas esbeltas,
que susurran sus secretos,
envidiosas observan la escena
y de su envidia nace el silencio.
Abrazados
Una noche mágica, nunca acabará,
testigo de la intimidad,
solos él y ella
el paisaje se mantiene real,
yo lo imaginaré más tiempo
ojos desde el cielo vigilan
esa eterna paz,
el silencio absoluto aquí ha sido creado
y a Saturno está haciendo naufragar.
Pequeños ante el espacio,
eso les hace ser grandes
son reyes de su isla,
nadie más existe
Mientras ellos con miradas
sonríen y se desvisten,
corazones desbocados,
son almas que vuelan,
si sus mentes imaginan
ésta será otra noche en vela
Tanta maravilla ¿existe?
Las esbeltas damas ya no pueden callar,
las brillantes miradas
furtivas vigilan,
y Saturno ya hundido se niega a iluminar.
Los amados aprenden que nada es real,
pero en esas mentes que humanas se muestran,
siempre habrá un hueco para con noches bellas soñar
