NM de la Rosa
Poeta recién llegado
Como una daga te llevo en mi pecho, como un aguijón en mi corazón, eres el tormento de mis noches que no me deja dormir ni entrar en razón. ¡Me persigues! ¡me acorralas! Y nada puedo hacer
me siento indefensa
.sin protección ante tus embistes. ¡Oh mi pobre corazón no deja de llorar! Tiembla de miedo cuando la noche cae. ¡La daga se remueve! Cual si tuviera vida propia, ¡el aguijón se sacude! Incitándome a no dormir, a soñarte despierta, aunque mis párpados sin control se cierran. ¡Qué dolor!... ¡qué dolor! Mi alma lleva, tormentos para mis adentros es todo lo que me das. ¿Qué me pasa que tanto te sueño? ¿Qué maleficio a mi vida has dado? Que con la luz del día los suplicios se evaporan y tu fantasma se aleja. A veces ya no sé si es de día o de noche, toda mi vida tu trastornas ¿qué de mi será, cuando el día de mi no te aleje?