jorge facundo perkins
Poeta recién llegado
El día va exhalando ,
sus últimos alientos,
su refulgente corazón de fuego,
en la ruta cíclica ,
su carrera va deteniendo,
en el horizonte los árboles,
lo aprisionan y apuñalan,
agonizante se desangra ,
por senderos y enramadas,
regando con oro triste ,
la sedienta tierra , pobre y aletargada,
misteriosos vigilantes ,
de los arboles van surgiendo,
almas oblicuas, oscuras y alargadas,
se desvanecen por el suelo,
intentando con raudo esfuerzo ,
atrapar el último destello ,
alimentarse quieren ,
embriagarse con su lumbre,
vivir o morir en el intento,
no quieren quedarse a oscuras,
no quieren ser tinieblas de nuevo
arrullos de gorriones ,
palomas en el viento,
trinos peregrinos ,
ecos de vida ,
póstumos suspiros que le gritan ,
al manto mortecino que se despliega,
sinfonía que al unísono,
son ubicuo que palpita ,
en el monte , en la penumbra,
reminiscencias que despiden,
al Creador su providencia ,
y al día sus fatigas
una brisa fresca, abrupta merodea,
susurrando al crepuscular silencio ,
heraldo de ignotos aires,
mensajero de otras tierras,
divinal caricia , soplo etéreo ,viajero del cielo,
mece la hierba en un vaivén sereno,
en un vaivén delicado de sutil afecto,
una hormiga alpinista ,
por la corteza de un árbol viejo,
sobre sus hombros carga alegre,
un sueño verde de sustento,
una luna taciturna
espía con su lumbre argenta
brincando inquieta por el horizonte
por ese vasto y misterioso mural
que separa el cielo de la tierra
son destellos , son cristales
se insinúan con sigilo
se insinúan en el bohemio cielo
en un crescendo , lo van hinchiendo
son acordes de alegría
arrancándole de a poco sus desvelos
eternas compañeras en madrugadas
de los solitarios viajeros
sonrisas de diamantes en su trajines
por montañas y desiertos
en el abismo de la tormenta
a los pobres náufragos regalaron
una bonanza de ilusiones
un hogar , una familia , un regreso
duerme ya el sol y sueña
con despuntar un nuevo brillo
a su lado yace el monte inerte
durmiendo un sueño de niño
exhalando por sus labios
sus últimos alientos,
su refulgente corazón de fuego,
en la ruta cíclica ,
su carrera va deteniendo,
en el horizonte los árboles,
lo aprisionan y apuñalan,
agonizante se desangra ,
por senderos y enramadas,
regando con oro triste ,
la sedienta tierra , pobre y aletargada,
misteriosos vigilantes ,
de los arboles van surgiendo,
almas oblicuas, oscuras y alargadas,
se desvanecen por el suelo,
intentando con raudo esfuerzo ,
atrapar el último destello ,
alimentarse quieren ,
embriagarse con su lumbre,
vivir o morir en el intento,
no quieren quedarse a oscuras,
no quieren ser tinieblas de nuevo
arrullos de gorriones ,
palomas en el viento,
trinos peregrinos ,
ecos de vida ,
póstumos suspiros que le gritan ,
al manto mortecino que se despliega,
sinfonía que al unísono,
son ubicuo que palpita ,
en el monte , en la penumbra,
reminiscencias que despiden,
al Creador su providencia ,
y al día sus fatigas
una brisa fresca, abrupta merodea,
susurrando al crepuscular silencio ,
heraldo de ignotos aires,
mensajero de otras tierras,
divinal caricia , soplo etéreo ,viajero del cielo,
mece la hierba en un vaivén sereno,
en un vaivén delicado de sutil afecto,
una hormiga alpinista ,
por la corteza de un árbol viejo,
sobre sus hombros carga alegre,
un sueño verde de sustento,
una luna taciturna
espía con su lumbre argenta
brincando inquieta por el horizonte
por ese vasto y misterioso mural
que separa el cielo de la tierra
son destellos , son cristales
se insinúan con sigilo
se insinúan en el bohemio cielo
en un crescendo , lo van hinchiendo
son acordes de alegría
arrancándole de a poco sus desvelos
eternas compañeras en madrugadas
de los solitarios viajeros
sonrisas de diamantes en su trajines
por montañas y desiertos
en el abismo de la tormenta
a los pobres náufragos regalaron
una bonanza de ilusiones
un hogar , una familia , un regreso
duerme ya el sol y sueña
con despuntar un nuevo brillo
a su lado yace el monte inerte
durmiendo un sueño de niño
exhalando por sus labios
un ronquido agreste encendido
el aire de la noche se ha inflamado
con fragancias de pastos , chañares
y sinfonía de grillos
el monte se ha desvanecido
bajo un manto de jaspe dormido
la luna lo vigila
junto a una nube peregrina
El sueño ha herido al monte
y a sus pobres hijos perdidos
tendidos sobre brazos de ramas
el monte los acuna y prodiga
un intrépido hazazos de ramas
el monte los acuna y prodiga
un intrépido haz lunar se ha escurrido
por su humilde lar derruido
coronando sus sienes con plata
con ínfulas de mártires desconocidos
se ha dormido el monte
con él duermen sus hijos
reciben su jornal que adormece
los dolores , afrentas y fatigas
es el descanso , el premio
de los sin pan , pero de conciencia limpia
se apagan las farolas, las lámparas y velas
un pábilo lánguido expira
crujido de muerte con alma de vida
exhala una esperanza de humo
mañana será otro día
mi pueblo duerme
bajo un cielo límpido de luciérnagas peregrinas
ya duerme mi pueblo
bajo un cielo de estrellas , cristal empañado de rocío
buenas noches queridos amigos
ha bajado la noche mis telones
ha destilado el néctar divino
el sueño , divinal remedio
en las lejanas tierras del olvido
el aire de la noche se ha inflamado
con fragancias de pastos , chañares
y sinfonía de grillos
el monte se ha desvanecido
bajo un manto de jaspe dormido
la luna lo vigila
junto a una nube peregrina
El sueño ha herido al monte
y a sus pobres hijos perdidos
tendidos sobre brazos de ramas
el monte los acuna y prodiga
un intrépido hazazos de ramas
el monte los acuna y prodiga
un intrépido haz lunar se ha escurrido
por su humilde lar derruido
coronando sus sienes con plata
con ínfulas de mártires desconocidos
se ha dormido el monte
con él duermen sus hijos
reciben su jornal que adormece
los dolores , afrentas y fatigas
es el descanso , el premio
de los sin pan , pero de conciencia limpia
se apagan las farolas, las lámparas y velas
un pábilo lánguido expira
crujido de muerte con alma de vida
exhala una esperanza de humo
mañana será otro día
mi pueblo duerme
bajo un cielo límpido de luciérnagas peregrinas
ya duerme mi pueblo
bajo un cielo de estrellas , cristal empañado de rocío
buenas noches queridos amigos
ha bajado la noche mis telones
ha destilado el néctar divino
el sueño , divinal remedio
en las lejanas tierras del olvido
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