Ayyy Miguel, qué pequeños somos y si meditamos profundamente así lo percibimos, si reflexionamos al pie de una simple colina advertimos nuestra pequeñez, pero al mismo tiempo somos grandes porque en nuestro corazón se resume el Todo, y si desde él y a través de él contemplamos las cosas apreciaremos la esencia que encierran, su verdad y su mentira,.... ayyy qué profundidad más llena de arte y de belleza la de tus versos, la de este primoroso romance. Millones de besos mi querido amigo, llenos de admiración y de cariño....muáááááaacksssss...