Sueños de un Niño Trabajador I

Tema en 'Prosa: Sociopolíticos' comenzado por FEVZ, 2 de Mayo de 2010. Respuestas: 0 | Visitas: 6887

  1. FEVZ

    FEVZ Poeta activo

    Se incorporó:
    4 de Abril de 2009
    Mensajes:
    122
    Me gusta recibidos:
    3
    Sueños de un Niño Trabajador I





    _1485052_010810sequia150a.jpg




    “Llega un momento en la vida,



    en que uno no puede sino



    seguir su propio camino…”





    Comencemos con este fragmento de la tan valiosa obra “El Delfín” (de un compatriota mío, peruano porsupuesto) Sergio Bambaren; que apenas la terminé de leer, llegaron a mi cabeza muchas ideas, pensamientos. Sentimientos encontrados. Proyectos. El siempre esperado llanto y otras cosas más que preferiría reservarme.


    Ayer andaba viendo un poco de televisión y entre los canales nacionales y de cable se me iba yendo el sueño, recién siendo las seis de la tarde más o menos. De un momento a otro, se quedaron todos mis sentidos en el canal cinco (Panamericana Televisión) de esa nuestra televisión lorcha, programación nacional basura, como dicen algunos; eso no importa ahora, no es el tema. El programa era “Mónica”. Éste era emitido hace años, pero no sé por qué razón estaba volviendo a la pantalla chica. No importa eso también hoy. Regresemos. Me di cuenta del tema que estaban presentando: “Sueños de un niño trabajador” y sólo quedé allí.


    Me impresionaba cada vez que escuchaba a cada uno de esos niños. (saben que ese programa es que entra alguien, habla y habla, después entra otro y lo mismo y así hasta completar las siete sillas que habían para los panelistas. Un talk show o un reality. Algo más o menos así. Espero haberme dejado entender). Mis ojos brillaban como queriendo llorar al escucharlos. Me dolía mucho. Hasta ahora, enormemente me duele y es bien raro, porque a mí no me a faltada nunca nada y le doy gracias a Dios por eso. Mis padres siempre han estado a mi costado, respaldándome en mis decisiones, siendo mi colchón y un hombro cuando tenía que llorar. Por eso es bien raro. Puedo hasta jurar que me sentí identificado con cada palabra que decía cada uno de ellos:

    -Señorita Mónica –decía uno-. Trabajo para ayudar a mi mamá.
    -¿Cuántos años tienes? –preguntó entonces Mónica.
    -Ocho –respondió él.

    Esta es una parte del diálogo que tuvo uno de los niños con Mónica, conductora del programa que lleva su nombre.
    Hubo otro también más impactante aún como el siguiente:

    -¿Y tú, de qué trabajas? –preguntó la conductora.
    -Vendo caramelos –respondió el pequeño
    -¿Y cuánto ganas más o menos?
    -Quince o veinte.
    -¿Te sientes bien trabajando, perder tu niñez y dejar de jugar?
    -Sí –respondió el niño con lágrimas en los ojos-. Así ayudo a mi mamá y a mis hermanos para que tengan algo qué comer todos los días.


    [SIZE=3]Ya imagínense ustedes cómo estaba, qué sentía. Ninguno tenía mi edad, eran menores que yo y tenían que trabajar para que ese dinero llegue a las manos de su madre para comer algo ese día. Aunque sea, un pan llevarse a la boca, mientras hay personas que todo tienen y no sintiéndose satisfechos, roban o hacen cosas fuera de lo normal.[/SIZE]

    [FONT=Trebuchet MS][SIZE=3]Niños como los de aquel programa, es un ejemplo para ésta juventud –y me incluyo- tan desubicada y que actúa a lo animalito sin pensar dos veces lo que podría pasar. Lo bueno que podría venirse o lo malo. Claro, ésta juventud ni siquiera piensa en lo bueno, no piensa, sólo actúa, y después sólo lloran por las consecuencias haciéndose las víctimas. ¡Tremendos viejonazos![/SIZE]




    [FONT=Trebuchet MS][SIZE=3]Mejor así la dejamos.[/SIZE]
    [SIZE=3][FONT=Trebuchet MS]Allá nos vemos[FONT=Arial]◄[/FONT][/FONT][/SIZE][FONT=Trebuchet MS][FONT=Arial][/font][/font][/FONT][/FONT]
     
    #1
    Última modificación: 2 de Mayo de 2010

Comparte esta página