joanmoypra
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hoy he soñado de nuevo con la casa en que nací
y la almohada se empapo con lágrimas que vertí,
recordando aquellas puertas que de niño conocí,
y por las que tantas veces en el mal empedrado
patio tropezando me caí.
Era un patio singular todo lleno de altibajos
con una higuera en el centro y puertas por todos lados,
y una enorme escalera con peldaños decorados
de azulejos colorados, rotos, o desconchados,
que a una cámara llevaba cerrada a cal y canto.
La fontana de mi patio lanzaba sus chorros al cielo,
con gotitas transparentes que flotando se caían
como si fueran luceros; de esos que en las noches
luminosas por el cielo desplazándose los vemos.
Limoneros y naranjos por el patio paseaban
dejando en la Primavera aromas de su fragancia:
había en las paredes y en las ventanas colgadas,
macetas llenas de flores junto a una gran verde parra,
de la que colgaban racimos de redondas esmeraldas.
Un pozo con un brocal y sobre el mismo una tapa,
un viejo cubo de cinc con agujeros y sin agua,
sobre esta descansaba; ¡anciano utensilio aquel
encargado de apagar la sed del humilde campesino
en estos campos de la Mancha!.
Desde mi casa se oía el tañer de las campanas
cuando tocaban a misa o a los difuntos llamaban,
viendo pasar a las viejas que a la iglesia enlutadas se acercaban,
a despedir al finado que no hace mucho tiempo atrás, junto a ellas caminaba.
Nada queda de aquel tiempo solo recuerdos y olvido,
tan solo lo guardo en sueños que siempre llevo conmigo
hasta el día que Caronte venga para llevarme contigo.
joanmoypra​
y la almohada se empapo con lágrimas que vertí,
recordando aquellas puertas que de niño conocí,
y por las que tantas veces en el mal empedrado
patio tropezando me caí.
Era un patio singular todo lleno de altibajos
con una higuera en el centro y puertas por todos lados,
y una enorme escalera con peldaños decorados
de azulejos colorados, rotos, o desconchados,
que a una cámara llevaba cerrada a cal y canto.
La fontana de mi patio lanzaba sus chorros al cielo,
con gotitas transparentes que flotando se caían
como si fueran luceros; de esos que en las noches
luminosas por el cielo desplazándose los vemos.
Limoneros y naranjos por el patio paseaban
dejando en la Primavera aromas de su fragancia:
había en las paredes y en las ventanas colgadas,
macetas llenas de flores junto a una gran verde parra,
de la que colgaban racimos de redondas esmeraldas.
Un pozo con un brocal y sobre el mismo una tapa,
un viejo cubo de cinc con agujeros y sin agua,
sobre esta descansaba; ¡anciano utensilio aquel
encargado de apagar la sed del humilde campesino
en estos campos de la Mancha!.
Desde mi casa se oía el tañer de las campanas
cuando tocaban a misa o a los difuntos llamaban,
viendo pasar a las viejas que a la iglesia enlutadas se acercaban,
a despedir al finado que no hace mucho tiempo atrás, junto a ellas caminaba.
Nada queda de aquel tiempo solo recuerdos y olvido,
tan solo lo guardo en sueños que siempre llevo conmigo
hasta el día que Caronte venga para llevarme contigo.
joanmoypra​