Tanya
Poeta recién llegado
Parecen sueños líquidos, frágiles que se derraman al tocar con los dedos. Como si se juntaran todas las historias surrealistas en una. Pero todos mis sueños conducían a un mismo lugar, aquello que no crees ni quieres ver, como siempre, como la mayoría de veces.
Y en un instante se encierra tu dolor entre paredes que poco a poco van tomando forma y se hacen cada vez más reales, duras y latentes.
No te lo crees, no puede ser, ¿cómo ha podido pasar? pero golpea la realidad como olas del mar, golpea a tus pensamientos. Arde por dentro de ti, de los tuyos, arden tus sueños cada noche y te despierta otra vez lo mismo.
Se repite, ¿cómo he llegado hasta aquí? no lo esperabas pero ya lo sabías, lo intuías y ahora se caen los cimientos de un castillo que no acabó de construirse nunca, se despedazan las ilusiones que no tuvieron tiempo a florecer. Sueños líquidos que corroen las entrañas.
Y en un instante se encierra tu dolor entre paredes que poco a poco van tomando forma y se hacen cada vez más reales, duras y latentes.
No te lo crees, no puede ser, ¿cómo ha podido pasar? pero golpea la realidad como olas del mar, golpea a tus pensamientos. Arde por dentro de ti, de los tuyos, arden tus sueños cada noche y te despierta otra vez lo mismo.
Se repite, ¿cómo he llegado hasta aquí? no lo esperabas pero ya lo sabías, lo intuías y ahora se caen los cimientos de un castillo que no acabó de construirse nunca, se despedazan las ilusiones que no tuvieron tiempo a florecer. Sueños líquidos que corroen las entrañas.