Adri García
Poeta recién llegado
No sé bien qué sucedió aquella mañana imprudente
Nunca me sentí tan vivo, tan ambicioso y valiente
Hasta yo me sorprendí, quién lo hubiera imaginado
De mi asombro nace el ingenio y te cuento este relato
Pie derecho en el suelo y arriba con una sonrisa
Poco a poco, el sol surgía y quise vestirme deprisa
Tenía la sensación de que algo bueno me esperaba
Y me lancé a la calle ingiriendo una gran dosis de esperanza
''Qué colores tan hermosos-no dejé de repetir-
Hoy me atrevo con todo, no me impiden ser feliz''
Las aves transportan, livianas, sacos de ameno bienestar
Estoy bien, mejor que nunca, de cualquier cosa me veo capaz
Soy genial, tengo luz propia y van brotando mis raíces
Tengo garra y tengo gloria y, de repente, me dicen:
''Todo esto es falso, buen amigo mío, sujeto te hayas a una ensoñación
No puedes honrar tan grato destino, tuyas son tristeza y desilusión''
Decían que estaba en otro lugar y ya lo sabía, pero es que nunca quise despertar
Decían que vuelva, que regrese ya donde pertenece, a su estado natal
Está conmovido y todo es un sueño, que yo soy esclavo y mi cerebro, el dueño
Que todo es quimera y a la vez mentira, que vivo atrapado en una pesadilla
Qué amarga sorpresa cuando no perciba las horas perfectas como él creía
Lamento decirle que esto es así, tarde o temprano lo tendrá que admitir
Desestimé su conjetura por incrédula e inverosímil
Sentir una niebla candente se me antojaba difícil
Pues yo era un ganador y un triunfador nato
Sin un óbice a la vista y ajeno al celibato
Contaba momentos alegres y faltaban yemas para continuar
Los lienzos se tornaban vivos solo con verme pasar
Para cada desventaja se encontraban soluciones
Con pájaros mordiendo mi oreja y bailando entre canciones
Déjame, si esto es un sueño no me quiero despertar
Sé muy bien de dónde vengo y no quiero retornar
Créeme, si esto lo digo es por algo. Cobardía y miedo ya lo he degustado
A cada pregunta asigno una respuesta y, a ciencia cierta, sé que no he acertado
Por un largo tiempo ansié el paraíso y a fin lo descubro, es esto que piso
Cededme la magia que da el divagar. ¿Acaso vosotros odiáis vuestra ciudad?
Se alzan victoriosos, lo han conseguido. Mi pelo está rancio, el vaquero raído
La escena era igual a la de un jinete que yo controlaba, pues era consciente
Todo formó parte de una pantomima. Ahora las palabras no pegan ni riman
Muy lento, mantengo los ojos abiertos. Qué envidia, Popeye, los preferiría tuertos
Superflua condena, falta de interés, para aclimatarse contar hasta tres
Esfuerzo supremo de un ser tan pequeño que estaba a gusto en su burbuja y le hicieron caer
Aire formado por ganchos y agujas de tejer
Solo quedan resquicios de antojos, de vicios. Justo cuando todo está seco empieza a llover
El tiempo se pone en contra de quién busca el edén
Nunca me sentí tan vivo, tan ambicioso y valiente
Hasta yo me sorprendí, quién lo hubiera imaginado
De mi asombro nace el ingenio y te cuento este relato
Pie derecho en el suelo y arriba con una sonrisa
Poco a poco, el sol surgía y quise vestirme deprisa
Tenía la sensación de que algo bueno me esperaba
Y me lancé a la calle ingiriendo una gran dosis de esperanza
''Qué colores tan hermosos-no dejé de repetir-
Hoy me atrevo con todo, no me impiden ser feliz''
Las aves transportan, livianas, sacos de ameno bienestar
Estoy bien, mejor que nunca, de cualquier cosa me veo capaz
Soy genial, tengo luz propia y van brotando mis raíces
Tengo garra y tengo gloria y, de repente, me dicen:
''Todo esto es falso, buen amigo mío, sujeto te hayas a una ensoñación
No puedes honrar tan grato destino, tuyas son tristeza y desilusión''
Decían que estaba en otro lugar y ya lo sabía, pero es que nunca quise despertar
Decían que vuelva, que regrese ya donde pertenece, a su estado natal
Está conmovido y todo es un sueño, que yo soy esclavo y mi cerebro, el dueño
Que todo es quimera y a la vez mentira, que vivo atrapado en una pesadilla
Qué amarga sorpresa cuando no perciba las horas perfectas como él creía
Lamento decirle que esto es así, tarde o temprano lo tendrá que admitir
Desestimé su conjetura por incrédula e inverosímil
Sentir una niebla candente se me antojaba difícil
Pues yo era un ganador y un triunfador nato
Sin un óbice a la vista y ajeno al celibato
Contaba momentos alegres y faltaban yemas para continuar
Los lienzos se tornaban vivos solo con verme pasar
Para cada desventaja se encontraban soluciones
Con pájaros mordiendo mi oreja y bailando entre canciones
Déjame, si esto es un sueño no me quiero despertar
Sé muy bien de dónde vengo y no quiero retornar
Créeme, si esto lo digo es por algo. Cobardía y miedo ya lo he degustado
A cada pregunta asigno una respuesta y, a ciencia cierta, sé que no he acertado
Por un largo tiempo ansié el paraíso y a fin lo descubro, es esto que piso
Cededme la magia que da el divagar. ¿Acaso vosotros odiáis vuestra ciudad?
Se alzan victoriosos, lo han conseguido. Mi pelo está rancio, el vaquero raído
La escena era igual a la de un jinete que yo controlaba, pues era consciente
Todo formó parte de una pantomima. Ahora las palabras no pegan ni riman
Muy lento, mantengo los ojos abiertos. Qué envidia, Popeye, los preferiría tuertos
Superflua condena, falta de interés, para aclimatarse contar hasta tres
Esfuerzo supremo de un ser tan pequeño que estaba a gusto en su burbuja y le hicieron caer
Aire formado por ganchos y agujas de tejer
Solo quedan resquicios de antojos, de vicios. Justo cuando todo está seco empieza a llover
El tiempo se pone en contra de quién busca el edén