Ricky84
Poeta recién llegado
You could be happy, I hope you are
You made me happier than I'd been by far
Somehow everything I own smells of you…
Tú podrías ser feliz, espero que lo seas
Me hiciste más feliz de lo que he sido alguna vez
De alguna manera todo lo que poseo huele a ti…
You made me happier than I'd been by far
Somehow everything I own smells of you…
Tú podrías ser feliz, espero que lo seas
Me hiciste más feliz de lo que he sido alguna vez
De alguna manera todo lo que poseo huele a ti…
–You could be happy, Snow Patrol–
He vivido de sueños y para sueños, propios o ajenos, que han incentivado mi arte particular de soñar.
Esta noche, por ejemplo, sueño que estás aquí, aunque no estés; que somos más de lo que fuimos; que hace un par de semanas dimos el salto y al fin nos tenemos el uno al otro, aunque yo no tenga a nadie, aunque los que tienes contigo si pueden brindarte un beso y un abrazo, y no un simple puñado de palabras.
Y sigo soñando. Sueño tu expresión al leerme, y la sueño de mil formas, en todos los colores, incluso con música de fondo; y entre más la sueño, más te miro y voy mirándome a través de ti, alcanzándote un café mientras levantas los ojos del papel para tomar un sorbo, mirarme y sonreírme, porque es precisamente lo que estoy haciendo, mientras te imagino recostada en algún lugar del subconsciente donde estamos, donde sentimos ser lo que ya no somos.
Y la ensoñación sigue. Sueño tu voz, tu timbre particular, tus preguntas, otro sorbo de café y otra canción; y sueño que respondo, que hago un chiste, que ríes nuevamente y que yo no paro de reír, que reímos y nos hacemos cómplices en la sonrisa; que de repente tu lectura se detiene, deteniendo el tiempo, deteniéndome a mí, deteniendo todo alrededor nuestro, incluso mis manos y el curso entintado de mis palabras, justo aquí…
Segundos después retomo la escritura. No sé en qué habrá parado el sueño. No sé si paró en un mismo pasaje, o quizás en otro. Ni siquiera sé si siguió, si nuestras versiones soñadas siguen siendo, sonriéndose mutuamente, cómplices en el café, la lectura y la música de fondo.
Lo que sí sé, amor mío, quizás lo único que puedo saber, es que esta noche, al igual que muchas otras, he vivido un sueño, y lo he vivido para soñarte, para sentirte conmigo por un instante; para quedarme a tu lado, en ti, bien sea que estés despierta, o bien muy profunda en ese espacio inimaginable donde las mejores cosas se suceden.