GarniK
Poeta fiel al portal
Mentiras, cobardes, muerte
y otras vez rondan los buitres,
perros carroñeros, gusanos, caníbales,
hombres con ausencia de sangre
todos sedientos... cara de hambre
- sufre Cuauhcoatl: pueblo guerrero -
Pereces, como tu historia, sacrificado
altares de piedra en faldas de cerros
escenario rupestre maldito perfecto
para saborear y escupir el último aliento
pedernal que se baña de rojo en tu pecho
moribundo volteas... se te van los ojos
nutriendo con tu espíritu al místico maíz
fruto de tu tierra que hoy llora que hoy muere
que sirve a las moscas su rojo carmín.
Viento suave y tibio que llega surcando raso
va entre piedras, arbustos y sombras
colectando atormentados espíritus sin alas
se los lleva consolando como madre al hijo
y ellos se dejan llevar ya se sienten serenos
su labor acabó con aquel sacrificio.
Pero los seres que caminan sin sangre
no sacian su vil instinto... siguen con hambre
ya los buitres hacen su ronda de espera.
Curso de la laguna que se vierte por el río al mar
desborda, rompe tu cauce con aguas violentas
llévate intempestuoso tú aquellos espíritus
arrebatáselos al viento con cínica alevosía
reclama que también es tuyo el derecho
lavales, borrales a los cara de hambre
hazlo pronto, irrumpe los altares, hazlo ya
antes que una voz sentencie otra vez
-¡Sufre Cuauhcoatl!-
y otras vez rondan los buitres,
perros carroñeros, gusanos, caníbales,
hombres con ausencia de sangre
todos sedientos... cara de hambre
- sufre Cuauhcoatl: pueblo guerrero -
Pereces, como tu historia, sacrificado
altares de piedra en faldas de cerros
escenario rupestre maldito perfecto
para saborear y escupir el último aliento
pedernal que se baña de rojo en tu pecho
moribundo volteas... se te van los ojos
nutriendo con tu espíritu al místico maíz
fruto de tu tierra que hoy llora que hoy muere
que sirve a las moscas su rojo carmín.
Viento suave y tibio que llega surcando raso
va entre piedras, arbustos y sombras
colectando atormentados espíritus sin alas
se los lleva consolando como madre al hijo
y ellos se dejan llevar ya se sienten serenos
su labor acabó con aquel sacrificio.
Pero los seres que caminan sin sangre
no sacian su vil instinto... siguen con hambre
ya los buitres hacen su ronda de espera.
Curso de la laguna que se vierte por el río al mar
desborda, rompe tu cauce con aguas violentas
llévate intempestuoso tú aquellos espíritus
arrebatáselos al viento con cínica alevosía
reclama que también es tuyo el derecho
lavales, borrales a los cara de hambre
hazlo pronto, irrumpe los altares, hazlo ya
antes que una voz sentencie otra vez
-¡Sufre Cuauhcoatl!-