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Poeta fiel al portal
Suicida.
De quien querías vengarte?
Tu espíritu indómito y sus acertijos infernales te fustigaban la piel y lo profundo de tus entrañas.
(La palabra, lo nefasto, la vida herían a cada paso) era la amnesia a sujetar el hilo de tu frágil existencia.
Quien sabe si en lo hondo de tu pecho latía un corazón. Lo tétrico se desprendía de ti como ceniza de un cigarrillo en el polvo de cada paso que dejabas en la Calzada.
¡Nadie como tú deslizó en su boca las noches a bocanadas !
Tantos como tú lo intentamos, ¡buscamos la vía de retorno al Edén !
Entre bulevares anónimos, calles y terrazas desiertas
que lucifer edificó para un reencuentro previsto.
Cabalgabas la vida con la sed de los potros salvajes y tu brebaje favorito se desplomaba del claro cielo de una copa, tu lengua hallaba pasión en saciarse de su fondo mientras el olvido acariciaba tus labios sangrantes.
Dos amigos en la vida,
pares como tus ojos,
pares como tus manos y piernas;
¡la copa y tú trago amargo decías!
Pensaste en silencio en beber el último recuerdo, subir un paso más y dejarte caer del pedestal divino a lo profundo. Era así de confortable el sueño y
aunaste todo el odio que tu bilis te dio para detestarte y romper tu nexo con el mundo.
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