Suicide
Poeta recién llegado
Vuelto de la oscuridad, caminando en silencio, susurra un nombre oculto mientras avanza hacia las tinieblas con nublados pensamientos ni meta a lograr pero con firme determinación de llegar a ningún lugar, a paso lento pero firme con la mirada fija en el firmamento.
Sangre, fuego y sentimientos forman parte de él y la determinación lo mueve por encima del destino que aplastantemente sopla en su contra, arrebatador e inclemente corta su carne con cada hora en su contra, todas hirientes pero ninguna lo mata.
Y la lucha interna es sofocante en su cara perlada de sudor y con la mirada en terrible expresión de furia lucha entre amor y odio ante sus demonios internos que forman bandos a favor y contra, dile donde está el filo que sus muñecas desean libertad.
Los días largos ante sus ojos y noches eternas de nostalgias acorazadas con una infinita soledad que se escuda en la tristeza mientras el alcohol abraza su alma y hace comunión con su dolor, las sombras en la oscuridad le animan a rendirse y morir, toma el elixir que te hará soñar de nuevo dicen entre murmuraciones.
Su combustible el recuerdo de ella, de ese amor de las tinieblas que lo hiere y cura para que pueda continuar su camino, en insomnio eterno que amplifica su dolor mientras la soga se cierne sobre su cuello de nuevo y susurra tiempo al tiempo parado frente al abismo inevitable la caída será.
Y el miedo se respira ante su presencia con la frialdad que la desconfianza expele de su cuerpo, sus ojos devoran en maldiciones todo lo que le rodea y es testarudo si, la necedad camina en su sombra y nunca cederá en su postura mientras su cuerpo empieza a arder.
Desfallecido cae de rodillas y baja la mirada, agonizante se aferra en el último segundo con los ojos cerrados a su ser amado que vive en su mente y alma.
Tiempo para vivir, convertido en tiempo de muerte voluntaria, y el ángel negro se cierne sobre sus hombros esperando el momento de que jale el gatillo para terminar con su sufrimiento o saltar a ese vacío profundo e interminable para encontrar su redención.
Sangre, fuego y sentimientos forman parte de él y la determinación lo mueve por encima del destino que aplastantemente sopla en su contra, arrebatador e inclemente corta su carne con cada hora en su contra, todas hirientes pero ninguna lo mata.
Y la lucha interna es sofocante en su cara perlada de sudor y con la mirada en terrible expresión de furia lucha entre amor y odio ante sus demonios internos que forman bandos a favor y contra, dile donde está el filo que sus muñecas desean libertad.
Los días largos ante sus ojos y noches eternas de nostalgias acorazadas con una infinita soledad que se escuda en la tristeza mientras el alcohol abraza su alma y hace comunión con su dolor, las sombras en la oscuridad le animan a rendirse y morir, toma el elixir que te hará soñar de nuevo dicen entre murmuraciones.
Su combustible el recuerdo de ella, de ese amor de las tinieblas que lo hiere y cura para que pueda continuar su camino, en insomnio eterno que amplifica su dolor mientras la soga se cierne sobre su cuello de nuevo y susurra tiempo al tiempo parado frente al abismo inevitable la caída será.
Y el miedo se respira ante su presencia con la frialdad que la desconfianza expele de su cuerpo, sus ojos devoran en maldiciones todo lo que le rodea y es testarudo si, la necedad camina en su sombra y nunca cederá en su postura mientras su cuerpo empieza a arder.
Desfallecido cae de rodillas y baja la mirada, agonizante se aferra en el último segundo con los ojos cerrados a su ser amado que vive en su mente y alma.
Tiempo para vivir, convertido en tiempo de muerte voluntaria, y el ángel negro se cierne sobre sus hombros esperando el momento de que jale el gatillo para terminar con su sufrimiento o saltar a ese vacío profundo e interminable para encontrar su redención.
Última edición: