César Guevar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Yerta futilidad la de su hastío.
Nudo del existir en soledad.
Muerte sin connivencia, desafío.
Dejó de comprender la intensidad
que presta al mediodía el ave en vuelo,
dejó de percibir la claridad.
Y se vino a perder en el recelo
que con furia quitóle toda calma,
que sin pausa borróle de su cielo.
La soledad, burlona y cruel, le empalma
con la impiedad, condena dura y vil;
para sufrir ¡maldita tiene el alma!
De la mañana que apagó un candil,
del tentador desfiladero impuro,
no queda nada, enmudeció el pretil
cuando del puente se lanzó a lo oscuro.
Nudo del existir en soledad.
Muerte sin connivencia, desafío.
Dejó de comprender la intensidad
que presta al mediodía el ave en vuelo,
dejó de percibir la claridad.
Y se vino a perder en el recelo
que con furia quitóle toda calma,
que sin pausa borróle de su cielo.
La soledad, burlona y cruel, le empalma
con la impiedad, condena dura y vil;
para sufrir ¡maldita tiene el alma!
De la mañana que apagó un candil,
del tentador desfiladero impuro,
no queda nada, enmudeció el pretil
cuando del puente se lanzó a lo oscuro.
Abril y acantilados / César Guevar ("Señor") / 2014
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