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Y pensar que solemos llamar niñerías a ciertas estupideces... Es impresionante este escrito porque además de su impecable perfil poético guarda una realidad muy triste y para muchos que padecemos la enfermedad se vuelve catársis, como también una voz de alerta para pedir ayuda. ¡Felicidades niño! Tienes un talento maravilloso y lo desarrollas con esmero. Abrabesos
PRÓLOGO
La noche tiene agujas en los párpados
y cuchillos clavados en la boca.
Llorar con soberana libertad
la epidemia de un duelo vanidoso,
la extensión de la queja, el desacierto
de las cosas que sangran y liberan
suicidios en la punta de los dedos,
en la punta y la esquina de los dedos.
PRIMER ACTO
Yo siento a veces muertes insistentes,
muertes como taladros en los huesos
y grietas que se expanden como pólvora.
A veces tengo que cerrar los ojos
porque los llevo demasiado abiertos
y se inundan de polvo, se me secan
y quedo viendo pájaros y escarchas
y dardos que se clavan en mi sombra.
SEGUNDO ACTO
Me abandonan las ganas de seguir
porque comprendo que la lucha es otra,
que los lugares son solo lugares
y que el tiempo no es más que mucho tiempo,
que sólo hay fuerzas para los que eligen
transitar un camino verdadero:
porque si no hay camino, el caminante
no ha usado sus pies al caminar.
TERCER ACTO
No quiero ir sino es hasta el fondo;
el oscuro remplazo de la muerte
como un halo suntuoso que me agita
y me retuerce el alma contra el pecho.
Los labios colorados, la fealdad
y el suspiro tristísimo del rostro
después de la inserción de los recuerdos
y la huída fructuosa de la calma.
EPÍLOGO
Tengo frío en las manos, en el pecho,
frío en el sitio de la cicatriz,
debajo de mi lengua donde nace
un muñeco de barro y una máscara
atestada de pánico, un reloj
a veces detenido sobre el clóset
y una palabra entera para mí,
heredero de toda acción perdida.
"siento a veces muertes insistentes,
muertes como taladros en los huesos
y grietas que se expanden como pólvora.
A veces tengo que cerrar los ojos
porque los llevo demasiado abiertos
y se inundan de polvo, se me secan
y quedo viendo pájaros y escarchas
y dardos que se clavan en mi sombra"
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