en mil respiros
Poeta recién llegado
La silueta eterna se derramaba rojiza
flotando en una pantalla negra.
El mar le daba cobijo
mientras los momentos
me disuadían del suicidio.
La paz se hacia sercana
y de extremo a extremo
el sol atardecía
y a veinticuatro horas
amanecía.
Así mis tormentos se hacían cetrinos
como la reverberación de los colores
en el cielo.
flotando en una pantalla negra.
El mar le daba cobijo
mientras los momentos
me disuadían del suicidio.
La paz se hacia sercana
y de extremo a extremo
el sol atardecía
y a veinticuatro horas
amanecía.
Así mis tormentos se hacían cetrinos
como la reverberación de los colores
en el cielo.